Me ha gustado mucho este caso por realista, tanto en la inquietud del empresario que presenta como las actitudes de los otros miembros del board que “patinan” (“debrayan”) o no muestran suficiente empatía.
Primero, señalo la relevancia de seguir la metodología de la sesión, respetando los tiempos propios para la exposición del caso, las preguntas puntuales y las propuestas puntuales. Este formato permite ubicar a la gente y canalizar la discusión debidamente.
Segundo, coincido en usar frases que refuercen la empatía hacia quien expone, agradeciendo la confianza al plantearnos sus temores y permitirnos acompañarle en su angustioso trance. A la empatía yo añadiría objetividad: poner números, identificar con puntualidad los factores de riesgo. Si somos empáticos con el corazón, también le ayudamos siendo “fríos con la cabeza”.
Tercero, algo similar con los otros miembros del board que no terminan de conectar con el caso: enfatizar rigor analítico y sentido práctico en las propuestas.
Finalmente, hay recomendaciones claras y efectivas para fortalecer la capacidad de resiliencia en situaciones de crisis: Balance entre compasión y rigor analítico; controlar la narrativa; responder rápido ante oportunidades; reconocer límites propios y pedir ayuda puntual en determinados aspectos, etc.
